La manera moderna en diálogo con el arte contemporáneo
Son realmente pocos los nombres de los pintores del Cinquecento y del Seicento que hoy crean largas filas de visitantes frente a las entradas de los museos y que incluso logran la difícil tarea de acercar al arte a esa franja de no iniciados y, en particular, a los más jóvenes.
Si, además, se quisiera buscar un diálogo entre el arte del pasado y el contemporáneo, el desafío se volvería complejo, pero no imposible. De hecho, al repasar una lista imaginaria de aquellos que podrían ser recordados como los principales protagonistas del arte, hay sin duda un nombre que destaca entre todos por haber ganado esta doble competencia, Michelangelo Merisi da Caravaggio. Artista cuyas obras son ya consideradas emblema de la manera moderna y con las cuales hoy el arte contemporáneo se confronta. Solo queda descubrir en qué circunstancia se ha producido esta doble victoria.

Todo ocurrió el pasado 10 de diciembre de 2020, cuando, alrededor de una mesa virtual la Accademia Carrara di Bergamo, a través de la figura de su directora M. Cristina Rodeschini, organizó un diálogo online a cuatro voces, involucrando a Keith Christiansen, Responsable del Departamento de Pintura Europea del Metropolitan Museum de Nueva York, Giacinto Di Pietrantonio, crítico contemporáneo y comisario, y el artista flamenco Jan Fabre.
El encuentro tuvo como principal protagonista la pintura de Caravaggio que, recordada por su impacto revolucionario en el contexto Barroco italiano y europeo, fue puesta en diálogo con una serie de cuatro obras de Jan Fabre.

La fortuna crítica de Caravaggio
En una conversación introductoria, la directora de la Accademia Carrara y Keith Christiansen hicieron hincapié en la redescubierta fortuna crítica de Caravaggio que, a partir de la exposición de 1951 organizada por Roberto Longhi, marcó un nuevo hito para los estudios caravaggescos y devolvió la atención del público al artista lombardo. Posteriormente, el estudioso del MET (Metropolitan Museum) ofreció un retrato sintético del pintor, recordando su tormentosa historia biográfica que se refleja de manera cruda en sus obras. En ellas no hay espacio para la idealización, todo está caracterizado por un extremo realismo. Las escenas son reproducidas en clave humana y, por lo tanto, también los temas religiosos. Posan para sus cuadros figuras de baja extracción social como prostitutas, jóvenes mozos con los pies sucios y personas simples. El arte de Caravaggio, por lo tanto, reproduce un fiel retrato de la sociedad de su tiempo.
En aquella época, sin embargo, esta elección le costó caro a Merisi, ya que los encargos religiosos consideraron inaceptable exponer en un lugar sagrado un cuadro que retratara en realidad tales sujetos y por esta razón, en más de una ocasión, sus cuadros fueron rechazados.
Un tema importante de esta conversación fue la estrecha colaboración que se estableció el año pasado entre la Accademia Carrara y el MET de Nueva York. Keith Christiansen recordó Los músicos del MET, como uno de los mejores ejemplos de realismo profano. La obra concluía el recorrido de la exposición “Tiziano y Caravaggio en Peterzano” (6 de febrero-17 de mayo de 2020), exposición que debido a la situación de emergencia, permaneció abierta al público solo durante tres semanas. Tras el cierre de la exposición,
Los músicos permanecieron en Bérgamo, expuestos al público hasta el 30 de agosto.

Pio Monte della Misericordia, Nápoles_JAN FABRE © ph. Grafiluce_L.Romano 2019 a cargo de Melania Rossi 
Jan Fabre_Pio Monte della Misericordia, Nápoles
Jean Fabre y Caravaggio
El segundo contenido importante del webinar tiene su origen en el contexto napolitano. Es precisamente en este lugar donde ha nacido un profundo diálogo entre el arte del presente y la pintura de Caravaggio, explicado por Jan Fabre junto al crítico Giacinto Di Pietrantonio. En 2019, dentro del Pio Monte della Misericordia de Nápoles, se incorporaron en la capilla cuatro obras en coral, realizadas por Jan Fabre, en busca de un vínculo con Las siete obras de misericordia de 1607, tabla de altar del maestro lombardo. Estas han sido moldeadas manualmente y, por lo tanto, manifiestan el lado concreto que también caracteriza la obra de Caravaggio. Son tridimensionales y están constituidas por pequeños elementos de formas diversas como rositas, cornetes y perlas. Su color evoca el rojo del Vesubio y las venas que se encuentran en los detalles de las pinturas de la escuela napolitana. Además, en las obras hay una clara referencia a la sangre, de San Genaro, y por lo tanto encuentra una conexión en el arte y en la biografía misma del Merisi.

Jan Fabre mira a la producción de Caravaggio como una constante fuente de inspiración para sus investigaciones también en el ámbito teatral, como director. A menudo ha propuesto las obras del maestro lombardo a su compañía teatral para evocar la carga expresiva de las figuras y la luz de los cuadros. Fabre propone un diálogo sugestivo entre dos mundos que aparentemente parecen lejanos, pero que en realidad pueden encontrar una correlación. En este encuentro virtual se ha recorrido una de las empresas más difíciles de siempre: encontrar una relación entre el arte contemporáneo y el de Caravaggio. Este último sigue siendo misterioso, fascinante y, como descubrirán en el webinar, atemporal.