Hacia Narragonia es el título de la séptima edición de la exposición colectiva Conversation Piece, que se lleva a cabo en los espacios expositivos de la Fondazione Memmo del 8 de febrero al 1 de julio de 2021. El título alude a un lugar mítico, Narragonia, descrito por el escritor alsaciano Sebastian Brant en el poema satírico La Nave de los locos (Das Narrenshift), publicado en 1494. El libro narra las peregrinaciones de una embarcación repleta de personajes considerados locos, no conformes, marginados, no deseados: Narragonia es el infeliz y nunca alcanzado destino de esta nave de exiliados, abandonados a su suerte, sin guía y, por lo tanto, destinados al naufragio, real y simbólico. En el texto de La Nave de los locos se perfila una humanidad variada, en la que cada desviación de la norma o de la moral, cada forma de alteridad o presunta desviación es tachada de locura.

Partiendo de la consideración de la inestabilidad del concepto de “locura” a lo largo de la historia y de la connotación negativa que se le da en el poema de Brant respecto a la Stultifera Navis, Micheal Foucault promueve un cambio de paradigma moralizante: en la Historia de la locura en la época clásica, publicada por Foucault en 1961, el alejamiento de lo que es diferente, de los elementos perturbadores para el orden establecido, representa una forma de coerción a disposición del establishment a través de la cual reprimir las voces disonantes o los comportamientos no ortodoxos. En esta óptica, es loco quien se sitúa fuera de un sistema, quien critica dicho sistema, quien sigue un principio de alteridad.
Es en esta potencialidad subversiva de la “locura” y en la semilla de creatividad que en ella reside donde se encuentra la clave interpretativa de la séptima edición de Conversation Piece, comisariada por Marcello Smarrelli, que reúne a artistas de diversas nacionalidades, pero todos vinculados a Roma, para confrontarse sobre el tema de la eccentricidad, la deformación de la realidad, lo perturbador, en un momento histórico como el actual, extraño y sin precedentes, por lo tanto profundamente “artístico”.

Los artistas
Los artistas presentes interpretan cada uno según su propia gramática el tema propuesto, creando dentro de la exposición una narrativa coherente a pesar de la diversidad de las obras presentadas. Abre el recorrido expositivo la instalación 23 Cabezas del dúo belga compuesto por Jos de Gruyter & Harald Thys: una galería “lombrosiana” de cabezas cortadas, una desacralización de la locura y lo grotesco a través de la cual normalizar personajes más o menos incómodos, perversos, en algunos casos malvados, pero todos con “zonas de sombra”.

Le sigue la obra pictórica de Apolonia Sokol, en residencia en la Academia de Francia de Villa Medici. La suya es una reelaboración inmediata y explícita del tema de la Nave de los locos, según una interpretación contemporánea y personal: sus locos son personas reales, ligadas a la experiencia y a la realidad cotidiana de la artista, pero filtradas a través de la mirada deformante del observador. El trabajo presentado es sensible a las demandas del feminismo interseccional, mostrándonos una serie heterogénea de figuras en las que el concepto de feminidad se amplía para abarcar una categoría amplia, no definida según un criterio exclusivamente biológico.

Cierra la exposición la producción de Benedikt Hipp, artista proveniente de la Academia Alemana de Villa Massimo, en la que arquitectura, escultura y pintura se integran hábilmente: formas orgánicas desmembradas, residuales, cercanas a la dimensión de lo “figurativo”, se componen en un juego complejo de disecciones y ensamblajes, generando un paisaje psicológico inquieto, sombrío y perturbador.

Sebastian Brant, Stultifera navis mortalium, in qua fatui affectus, mores, conatus atque studia, quibus vita haec nostra, in omni hominum genere, scatet, cunctis sapientiae cultoribus depinguntur, & velut in speculo ob oculos ponuntur, Basilea, Sebastian Henricpetri, 1572. Biblioteca Oliveriana, Pesaro. 
Benedikt Hipp, Plastizität als Voraussetzung, 2020. Óleo y esmalte sobre madera MDF. 104 x 76 cm. Cortesía: Monitor, Roma Lisboa Pereto; Kadel Willborn, Düsseldorf; el artista.
Ph Crédito: Daniele Molajoli